domingo, 21 de diciembre de 2014

Reflexiones sobre la medicina del próximo año

Dandole vueltas a como resumir las sensaciones que nos deja este año y que es lo que nos ilusiona para el próximo he encontrado esta magnífica entrada de Juan Simó en su blog que creo que merece la pena ser difundida y comentada.

http://saluddineroy.blogspot.com.es/2014/12/con-un-espiritu-de-autorresponsabilidad.html

Y así mismo hacernos eco de una bonita y esperanzadora iniciativa de otro de los luchadores de la Atención Primaria, Rafael de Pablo, uno de los impulsores de la "Plataforma Diez Minutos".











"Otra Medicina de Famila es posible y en el 2015 lo vamos conseguir. 
Cargados de ilusión ¿quien nos va a parar?"


 

lunes, 15 de diciembre de 2014

ANTROPOLOGÍA Y MEDICINA



Con este título sugerimos la existencia de un posible vínculo entre la Antropología y la Medicina. Para ver cuál es la naturaleza de esa relación empezaremos por aclarar el significado del término etnomedicina. Veremos qué puede aportar respecto a la concepción del cuerpo, la salud, la enfermedad, la clasificación de las enfermedades, su etiología, los diferentes sistemas de curación, las maneras de entender quién es un especialista en salud... Para acabar defendiendo, tras este recorrido -necesariamente superficial- que la etnomedicina puede ayudarnos a desarrollar la mirada crítica así como enriquecernos con su estudio de los distintos modelos relativos a la salud, la curación y la enfermedad.
El término etnomedicina1 comenzó a utilizarse por los años sesenta para denominar un subcampo de la Antropología que se ocupaba de describir la forma en que la gente de distintas culturas piensa y se comporta en lo relativo a la salud, la enfermedad y la curación.
En aquél momento, la etnomedicina se ocupaba únicamente de estudiar y describir los sistemas de salud no occidentales y era más o menos sinónimo del término medicina primitiva, hoy en desuso.
Así pues, en sus comienzos el término era etnocéntrico2. Ofrecía la descripción de una serie de prácticas y rituales de sanación más o menos extraños y exóticos que eran condenados, ridiculizados o simplemente ignorados por la “ciencia oficial” de la cultura occidental, considerada claramente superior a esta “medicina primitiva”...
Sin embargo, hacia los años ochenta, la Antropología se hace consciente de la necesidad de superar el prejuicio etnocentrista para desarrollarse como disciplina rigurosa, y entonces cambia también el enfoque de los estudios en este campo. De tal forma, que al hacer etnomedicina, hoy en día se incluye como objeto de estudio también a la biomedicina occidental contemporánea (BMC) como un sistema cultural junto a los sistemas de salud de todas las demás culturas. Esto hace especialmente interesantes las informaciones que aporta sobre nosotros mismos, sobre nuestros esquemas culturales. Sabemos que lo más cercano suele ser lo menos conocido, precisamente por falta de perspectiva. El estudio transcultural3 que realiza actualmente la etnomedicina nos permite conseguir esa distancia respecto a lo propio necesaria para lograr una mirada más objetiva, más “desprejuicida”.

 Comenzando con lo más básico, las diversas culturas varían en el modo en que la gente percibe el cuerpo. El pensamiento euroamericano, el nuestro, hace hincapié -por tradición cultural- en la separación entre el cuerpo y la mente. Dualismo que se refleja en el hecho de que la medicina occidental tiene una categoría especial llamada “enfermedades mentales”, que trata problemas de salud, pero localizados sólo en la mente. Sin embargo, en otras culturas, donde no existe la distinción mente-cuerpo, no hay categoría para las “enfermedades mentales” y el tratamiento es más holístico. También respecto a la distinción entre cuerpo vivo y cuerpo muerto hay diferencias muy señaladas en todo el mundo. Son distintos los órganos que pueden ser considerados críticos para marcar el límite entre una y otra. En EE.UU una persona puede ser declarada muerta mientras su corazón sigue latiendo, si se juzga que el cerebro “ha muerto”. En otras culturas no aceptarían una definición de vida o muerte basada en el cerebro. 
 
Respecto a las formas de catalogar y clasificar las enfermedades, la gran diversidad emic (categorías propias de cada cultura) para etiquetar los problemas de salud supone un reto para los antropólogos médicos y los especialistas en el cuidado de la salud. Las categorías occidentales que los expertos en biomedicina aceptan como verdaderas, exactas y universales, muchas veces no se corresponden con las categorías de otras culturas. Para orientarse entre tantas clasificaciones posibles, los antropólogos médicos utilizan algunos conceptos para poner orden. Así, por ejemplo, utilizan la dicotomía enfermedad/dolencia. En este modelo, enfermedad hace referencia a los problemas de salud biológicos que son objetivos y universales, tales como bacterias, infecciones virales o un brazo roto. Y dolencia alude a las percepciones y dolencias específicamente culturales de los problemas de salud. Ambos conceptos, enfermedad y dolencia, deben ser entendidos en su contexto cultural.
Los antropólogos han descubierto muchos problemas de salud alrededor del mundo, a los que se refieren como síndromes específicamente culturales, es decir, dolencias. Un síndrome específicamente cultural es un problema de salud con un conjunto de síntomas asociados con una cultura en particular. Factores sociales como el estrés, el miedo o el shock son muchas veces las causas subyacentes de síndromes específicamente culturales. Los síntomas biofísicos pueden ser complejos y los síndromes específicamente culturales pueden ser mortales. La somatización o in-corporación (embodiment) es el proceso mediante el cuál el cuerpo absorbe el estrés social y manifiesta síntomas de sufrimiento.
Ejemplos de estos síndromes específicamente culturales son: la anorexia nerviosa que afeccta a las jóvenes euroamericanas de clase media y alta, aunque ahora está en proceso de globalización. Las causas son desconocidas. Produce un desgaste del cuerpo por rechazar alimento; la sensación de estar muy gorda y, en casos extremos la muerte. El hikikomori afecta a los varones japoneses desde la adolescencia a la madurez. Las causas son la presión social que padecen para triunfar en el colegio y conseguir un puesto de trabajo. Provoca un retraimiento agudo; dejar de prestar atención en el colegio, encerrarse en su cuarto durante meses, a veces años. El SMJ o síndrome del marido jubilado afecta a las mujeres japonesas con maridos jubilados. La causa es el estrés y produce úlceras, arrastrar las palabras, sarpullido alrededor de los ojos, pólipos en la garganta.
En la relación con la etiología de la enfermedad, o dicho de otra forma, con las explicaciones causales de la salud y el sufrimiento, el estudio transcultural pone de relieve que la biomedicina occidental contemporánea tiende a un reduccionismo en cuanto a la consideración del concepto “causa”, restringiéndolo a aquello que es puramente físico o material. Lo cuál conduce, en última instancia, a la medicalización de trastornos de salud cuya causa no es física, con la consiguiente ineficacia de los tratamientos aplicados. Desde otras ópticas, otros esquemas culturales, las causas de muchos problemas de salud pueden ser no sólo físicos sino sociales, psicológicos o incluso sobrenaturales. Por tanto la sanación de los mismos no radica en la medicalización sino en otro tipo de acciones o tratamientos más adecuados a la naturaleza de la causa. La pobreza, por ejemplo, es una causa de tipo no ya social, sino estructural, que ocasiona problemas de salud que no se curan con medicamentos, sino erradicando la pobreza, cambiando la estructura social que la genera. Y esto no es un problema propiamente médico. Es más, la medicalización en estos casos puede estar obedeciendo a intereses espurios a los auténticos intereses de la medicina. Un mal manejo de las emociones es también causa de problemas de salud, pero no es la medicación quien suele resolverlo, sino otro tipo de acciones o tratamientos más integrales, más holísticos. Así, enfoques más amplios respecto a la etiología de las enfermedades pueden ofrecer un abanico más amplio de posibilidades para abordarlas. Y, respecto a las creencias en lo sobrenatural y su incidencia en la salud de las personas basta recordar los estudios ya clásicos de Lévy-Strauss en Antropología Estructural para hacernos una idea de la potencia simbólica de los conjuros y los maleficios para aquellos que creen en ellos.
En lo referente a métodos de curación, y muy en relación con lo anterior, el estudio transcultural muestra que además de la cura de las dolencias corporales de un modo separado de lo social, existen formas de entender la curación donde la colaboración del contexto social de los individuos es esencial para la misma. O la llamada curación humoral, propia de enfoques como la medicina védica, que está teniendo una gran resitencia de cara a la biomedicina occidental, muchas veces incorporándose a ella, que concibe la enfermedad como desequilibrio corporal que puede contrarrestarse con dietas específicas, cambios de hábitos y la ingesta de sustancias apropiadas. Lo cuál enlaza con la “desprovechada sapiencia botánica” de muchas culturas para el tratamiento de enfermedades. La fitoterapia tiene todavía mucho que decir recopilando y no dejando perder los conocimientos botánicos acumulados durante generaciones en todas las culturas.


Para acabar, recapitulando lo dicho, la etnomedicina en su enfoque transcultural, puede servirnos de mucho para la sociedad cada vez más globalizada en la que vivimos y a la que tendemos, si queremos conservar la riqueza de la diversidad y que no perezca bajo el peso de un proceso globalizador “fagocitador” de diversidad cultural que impone un único patrón. Recordemos que el objetivo de la transculturalidad no es sustitutir un modelo por otro. Se trata más bien de que “todos ganen”. De obtener nuevos hechos culturales mediante el eclecticismo. Hay campos en los que la biomedicina occidental está a años luz de otras prácticas curativas y nadie con sentido común desecharía esos logros. Pero también es cierto que ésta presenta muchas deficiencias que, el mirar en otras direcciones, puede ayudar a subsanar, pues están mejor resueltos desde otros planteamientos, que coinciden con visiones más críticas de la biomedicina occidental, no reduccionistas, que insisten en la necesidad de “recuperar” un enfoque más holístico de la práctica médica, considerando que la enfermedad debe abordarse como un hecho complejo, que incluye aspectos biológicos, psicológicos y sociales.
La actual convivencia de culturas facilitada a su vez, por los modernos medios de desplazamiento, migraciones, comunicación e información, puede ser un elemento fundamental que contribuya a la maduración de la Humanidad, manifestada en el acuerdo, respeto y promoción de unos valores universales por encima de peculiaridades de etnias.


1 El término etnia procede del griego “έθνος” cuyo significado es pueblo o nación, esto es, un conjunto de personas que comparten rasgos culturales.
2 El término etnocentrismo es un concepto elaborado por la Antropología para refererirse a la tendencia que lleva a una persona o grupo social a interpretar la realidad según sus propios patrones o esquemas culturales. Tendencia que aparece unida a la convicción de que la propia etnia y sus prácticas culturales son superiores a los comportamientos de otros grupos.
3Se entiende por transculturalidad un proceso de acercamiento entre las culturas diferentes, que busca establecer vínculos más arriba y más allá de la cultura misma en cuestión, creando hechos culturales nuevos que nacen del sincretismo.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Grandes personajes de la bioética: Hoy conocemos a Edmun Pellegrino y su teoria sobre la metamorfosis de la bioética




Edmund Pellegrino (Newark, 22 de junio de 1920 - 13 de junio de 2013) fue un médico y profesor universitario estadounidense, especialista en bioética.
El Dr. Pellegrino fue profesor emérito de Medicina y Ética Médica y Profesor Adjunto de Filosofía en la Universidad de Georgetown. También fue director del Consejo de Bioética del presidente de los Estados Unidos y miembro del American College of Physicians, de la American Association for the Advancement of Science, del Instituto de Medicina de la National Academy of Sciences, de la Pontificia Academia para la Vida; tenía más de cuarenta doctorados honoris causa, y recibió el Premio Benjamin Rush de la American Medical Association, y el Premio Abraham Flexner de la Association of American Medical Colleges.
En 2004, Pellegrino fue nombrado para el Comité Internacional de Bioética de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que es el único órgano consultivo en el seno del sistema de las Naciones Unidas que participa en la reflexión sobre las implicaciones éticas de los avances en las ciencias de la vida.
A lo largo de su carrera, el Dr. Pellegrino siguió viendo pacientes en su consulta clínica, enseñando a los estudiantes de medicina, internos y residentes, y haciendo investigación. Desde su jubilación en 2000, el Dr. Pellegrino se mantuvo en Georgetown, continuó escribiendo, enseñando medicina y bioética, y participando en los servicios clínicos regulares.


 Recientemente ha llegado a mis manos un excelente resumen de su teoria sobre la evolución de la bioética en estos años que adjunto a continuación  para invitar a la reflexión:

"Etapas de la metamorfosis de la ética médica según el autor.

La visión de Pellegrino de estas cuatro etapas es la de un médico como refiere él mismo y no la de un filósofo, pero la de un médico abierto a la reflexión crítica sobre asuntos médicos, un médico fuertemente atraído por los modelos tradicionales y clásicos de la ética normativa.
El autor refiere cuatro etapas fundamentales:
  • Una primera que caracteriza como largo y tranquilo período en que la tradición hipocrática, enriquecida a lo largo de los siglos por el estoicismo, tradiciones religiosas, entendido como algo dado y que prevaleció hasta casi 1960 (cuando el autor comienza a enseñar esta disciplina)
  • Una segunda etapa a mediados de los años 60, etapa de investigaciones filosóficas, de teorías morales basadas en principios que comienzan a transformar la ética médica.
  • Una tercera etapa que según el autor está llegando a su final en la actualidad y que el denomina ¨antiprincipalismo¨, es decir teorías morales que compiten unas con otras desafiando la primacía de los principios.
  • Una cuarta etapa que según Pellegrino comienza ahora, etapa de crisis en que los conflictos conceptuales y el escepticismo en filosofía moral ponen en jaque la idea misma de una ética universal y normativa en la medicina.
El término metamorfosis es utilizado en este artículo como metáfora, como dispositivo heurístico y no se le debe equiparar al modelo biológico que implica el progreso de una etapa de larva a la madurez. Uno de los puntos en disputa es precisamente en qué consiste la madurez en ética médica.
Pellegrino plantea que la medicina sufre cambios, fragmentación, institucionalización y sobre todo despersonalización del cuidado de la salud y por ello crece el número y complejidad de los problemas en ética médica, según va creciendo la tecnología médica, nos enfrentamos a nuevos desafíos para los valores tradicionales.
Según el autor apareció la duda acerca de los fundamentos morales tradicionales de la sociedad en general, y la medicina en particular, pero además crece la demanda de modelos alternativos para la enseñanza y práctica de la ética medica. Vuelve a reiterar el autor la importancia de la evolución filosófica en lo que respecta a valores humanos y confiere gran importancia a la evolución filosófica desde Rossnla con su teoría de principios de prima facie, seguido de Beauchamp y Childress con los principios de ética biomédica y explica la correspondencia entre estas teorías con las obligaciones hipocráticas, para hacerlo más explícito el autor ejemplifica que hay dos principios de prima facie que son la beneficencia y la no maleficencia idénticos a las obligaciones hipocráticas de hacer el bien y con respecto a la autonomía y la justicia el autor refiere que la primera se ha entendido mal y se ha confundido con la no beneficencia y que esta contradecía la ética tradicional de Hipócrates centrada en el paternalismo. Lo más actual respecto a la autonomía se relaciona con el consentimiento informado y muchos profesionales que se dedican a la práctica clínica no están convencidos de la legitimidad de la autonomía como principio primario, temen que su absolutización llegue a desplazar el buen juicio del médico o estimule el despejo moral del médico o que este se vuelva en contra del bien del paciente.
Respecto al principio de justicia, el más remoto a Hipócrates, que se centra en el bien del paciente y no en bien de la sociedad, la justicia entra a jugar su papel sobre todo en relación a los deberes forenses del médico y en la actualidad este principio cobra más fuerza cuando son más grandes las disparidades en la distribución del cuidado de la salud. Pellegrino plantea que cada vez aumenta la posibilidad de que el médico se transforme en agente de metas fiscales o sociales, más que en agente cuya responsabilidad es cada paciente
El Doctor Pellegrino atribuye a la responsabilidad médica un papel primordial y siente la necesidad de buscar alternativas para la ética médica basada en principios, y vuelve a alertar que la metamorfosis en ética médica ha sido rápida y profunda, pero no ha llegado al fin.
Reconoce que es algo problemático la influencia de estas teorías en el futuro de la ética médica; pero plantea:
"Claro está que en la próxima década los médicos que han adecuado sus pensamientos a los cuatro principios, tendrán que discernir el lugar que corresponde a cada alternativa propuesta…"
Tendrán que decidir si el principalismo puede y debe sobrevivir, en que forma y en que medidas las opciones de alternativas deben suplementarlo o reemplazarlo.
Para el autor es fundamental analizar el periodo de antiprincipalismo y las críticas que hacen al respecto diferentes estudiosos y llega a la conclusión que los principios sobrevivirán pero no en la forma actual, no se mantendrán incólume, pero a pesar de sus limitaciones no desaparecerán y para fundamentar esto Pellegrino plantea:
  1. En cualquier sistema ético hay implícitamente "Principio" es decir, fuentes fundamentales de los cuales derivamos las pautas para la acción: deberes y reglas, y pone el ejemplo de la ética hipocrática basada en la virtud, su juramento proveía de pautas que consistían en reglas y principios específicos.
  2. Cualquier teoría que se presente como alternativa al principalismo tendrá a su vez severas limitaciones. El doctor Pellegrino plantea además que los principios no son incompatibles con otras teorías lo que hay que ir de principios universales a las decisiones morales singulares y luego volver a ellos lo cual se demuestra a través de las teorías que compiten con el principalismo, esas teorías son:
    • Teoría de la Virtud: Por sí sola no provee de pautas suficientemente claras para la acción, es demasiado privada y susceptible de funciones personales de la virtud o de la persona virtuosa. La virtud de la comunidad de valores que sustentan su práctica. Respecto a la virtud el doctor señala que es una teoría implícita y dominante de la Ética Medica tradicional hasta comienzo de los años 30
    • Teoría del cuidado solícito: La ética del cuidado solícito, esta sujeta también a la fundamentación en principios o una regla para construir una pauta confiable al momento de tomar decisiones específicas.
    • Teoría de la casuística, el doctor Pellegrino ubica su aparición desde la época medieval, se basa en la búsqueda de casos concretos y singulares que son ejemplos obvios de un principio en los que exista consenso generalizado o total para después desplazarse a casos más dudosos. Esta Teoría trata de evitar enfrentamiento con el pluralismo moral de la sociedad contemporánea .La casuística puede funcionar como método para el análisis de casos particulares, pero no provee una pauta confiable ni en la teoría ni en la práctica moral.
    Todas estas Teorías, con sus alternativas y limitaciones, pueden enriquecer cualquier teoría de la Ética Médica; pero ninguna es independiente de los principios, reglas y obligaciones.
    Es necesario una infraestructura filosófica comprensiva que sostenga la Ética Médica, capaz de ligar las grandes tradiciones morales con los principios, reglas y también con el nuevo énfasis en la psicología moral, en las condiciones actuales es cosa difícil por el estado deplorable de la filosofía y de la ética contemporánea donde hay grandes dosis de nihilismo y escepticismo y respecto a esto Pellegrino pone como ejemplo a Nietsche quien plantea que la idea de una verdad única es una ilusión…, o la occidentalización de la Ética Medica que ha remplazado a la ética hipocrática.
    El doctor Pellegrino plantea que la tesis de los cuatro principios proporciona ventajas si ellos se fundan en la realidad de la relación médico paciente y en esto ha contribuido la bioética clínica, no agotada y que provee la investigación empírica y las valoraciones que toda teoría ética necesita si no desea legitimar prácticas que distorsionan la realidad y la relación médico paciente.
    Para finalizar su trabajo el Dr. precisa que no está en absoluto clara la continua metamorfosis de la Ética Médica en los años próximos, pero médicos y profesionales de la salud deberán familiarizarse con los giros de la filosofía moral contemporánea si quieren influir en la transformación de la Ética de la profesión. Para ello será necesario dialogar con los filósofos morales y esto alimentará a todos y proporcionará análisis y decisiones morales cada más correctas."

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos56/etica-edmund-pellegrino/etica-edmund-pellegrino2.shtml#ixzz3L9KRM3BW



martes, 11 de noviembre de 2014

Conflictos éticos frecuentes en Atención Primaria: Confidencialidad

El ámbito de trabajo de los profesionales de AP es reducido, y ademas como el propio nombre de la especialidad indica, somos los médicos de la familia. Y también del vecino, del primo, etc... Y no solo eso, sino que si además trabajamos en localidades de tamaño medio es muy posible que gran parte del personal sean vecinos de la propia localidad (celadores, administrativos, auxiliares, enfermería, médicos y también el personal de limpieza del centro).


En nuestras consultas vecinas hay compañeros pasando consulta ante pacientes que pueden ser conocidos del que esta dentro de la nuestra y oír la conversación que mantenemos, en las sala de reuniones del centro de salud se comentan casos clínicos o situaciones comprometidas de algunos pacientes y hay que tener en cuenta quien nos esta escuchando. Hay familiares que nos solicitan información sobre pacientes sin que estos esten presentes


Esa es la parte sencilla, que tan solo con ser precavidos y tener presentes esas relaciones y quien es el dueño de la información, son fáciles de evitar. Pero ¿que ocurre cuando nos encontramos ante un conflicto que enfrenta a dos de nuestros pacientes?. Vamos a poner un caso y espero reflexiones en vuestros comentarios que después recopilaremos y analizaremos para dar respuesta en la próxima entrada:


"Se trata de un paciente de 45 años, camionero de profesión que se dedica a realizar viajes de larga distancia, con periodos largos fuera de su domicilio. está casado con dos hijos Su mujer también es paciente nuestra y es quien acude habitualmente a la consulta para solicitar alguna analítica de control del marido y ver sus resultados, así como recetas puntuales ya que los horarios de el  son poco compatibles con nuestra consulta.


En esta ocasión acude solo a la consulta y nos refiere que mantiene ocasionalmente relaciones extra-matrimoniales en sus viajes y que recientemente ha descubierto que una de estas parejas, siempre diferentes aunque localizables ha dado positivo en la prueba del VIH, por lo que nos solicita la realización de la prueba.


En su caso el resultado es positivo y se le plantea que seria necesario realizar un cribado de todos sus contactos sexuales, comenzando por su mujer, además de la utilización de medios de protección y los controles que precise la infección en su caso.


El paciente acepta informar a los contactos extra-maritales, pero no así a su mujer, comentando además que tampoco utilizará preservativo en sus relaciones ya que nunca lo ha usado y eso despertaría sospechas. 

Ante esta respuesta se le plantea que su mujer tambien es nuestra paciente y que si no es el quien informa a lo mejor nos vemos obligados a informarla nosotros y el nos responde amenazandonos con una denuncia por vulneración de la confidencialidad"

Se plantean varias preguntas ante este caso que podríamos resumir en dos:

  • ¿La confidencialidad es absoluta o hay supuestos en los que estamos obligados o podemos vulnerarla?

  • ¿Cual debe ser nuestra actitud con este paciente?




 

viernes, 31 de octubre de 2014

Ética de la prescripción: Medicamentos psiquiatricos

Todos los médicos de Atención Primaria atendemos cada día a gran número de pacientes con patologia psiquiátrica, aunque quizas no sea el termino más exacto. Definirlo como patología psiquiatrica ya condiciona en cierta manera nuestra actuación. ¿Son estados de ánimo normales dentro de las diferencias experiencias vitales de cada persona? ¿Són enfermedades que requieren un tratamiento?

Este debate que cada vez es más público y que ha adquirido mayores dimensiones tras algunos cambios de criterio , al menos discutibles del DSM-V, es resumido y tratado desde una óptica conciliadora por Allen Frances en el artículo "Guerra civil en la psiquiatria. ¿Hay posibilidad de acuerdo?" que traducen en una de sus últimas entradas nuestros compañeros del blog Nogracias.

Ya que supongo que no todos conoceis el blog aprovecho para recomendarlo y de paso introducir el debate de los fármacos psiquiatricos en nuestro blog.

Allen Frances es Psiquiatra y presidió el grupo de trabajo del DSM-IV.

lunes, 20 de octubre de 2014

Debate sobre el aborto. Colaboración de un compañero

He llegit l'entrada del blog que parla de l'avort (entrada del blog fecha 11/02/2014) i voldria aportar la meua visió personal.

El text tracta inicialment de situar el problema dins l'esquema de la deliberació i posteriorment passa a exposar les experiències viscudes per diferents companys residents i el contrapunt d'altres companys més veterans. Al final inserta enllaços a tres textos aportats per persones i institucions relevants amb opinió autoritzada sobre el tema. Entre ells, per a mi va ser molt enriquidora la lectura de l'article de Victòria Camps: si d'alguna cosa va especialment escàs el debat sobre l'avort és de l'honestedat ètica i del rigor filosòfic que atresora Victòria Camps. A partir dels tres textos i del cos de l'entrada principal al blog tracte de traçar les preguntes que crec que deurien canalitzar un debat que, contrariament al que algú d'il.lustre va afirmar poc abans d'aprovar-se la llei actualment en vigor (Bernat Soria, en aquell moment ministre de sanitat), no està superat. En realitat és un debat insuperable, si atenem a l'obstinació amb que uns i altres tanquen les possibles solucions i no accepten altra aproximació al tema més que com un camp de batalla, metàfora que al meu modest entendre cada vegada retrata més nítidament l'actitud de la nostra societat front als problemes en general, siguen o no trascendents.

És l'avort un tema de sentiments o de raó? De militància o de deliberació? És l'ètica una disciplina filosòfica o un pretext per a la demonització? Una ètica de mínims és un objectiu desitjable o un plantejament mediocre? Una ètica d'excel.lència és un ideal noble o és escusa per al menyspreu olímpic vers aquell qui no la busca? Les lleis han d'insertar les seues arrels a la realitat, amb les seues llums i ombres, contradiccions i racons obscurs, o només han de servir com bàlsam tranquilitzador de consciències malgrat que la realitat discòrrega en sentit contrari?

Victòria Camps proposa que, ja que no resulta viable l'acord en els principis, es tinguen en consideració les conseqüències com criteri principal per prendre decissions, és a dir, lleialtat a uns principis (ètica d'excel.lència) front a intent d'aconseguir acords per tal de minimitzar els danys (ètica de mínims), o el que és el mateix, militància front a deliberació. De tota manera, amb la llei actual, que s'ha salvat de la derogació gràcies a la reculada del govern, hi ha via lliure per que aquella dona que vulga avortar puga vindre al sistema sanitari i ho demane, fins i tot fredament, com remarcaven els testimonis relatats al blog, amb idees clares i decisions preses. Queda, per tant, poc espai per a la deliberació. Posats a parlar d'experiències personals, recorde que fa uns anys, quan va començar a ser freqüent atendre pacients procedents de països de l'est d'Europa, em cridava fortament l'atenció que entre elles no hi havia la més mínima recança front a l'opció d'avortar si feia al cas, contrariament a les tribulacions que manifestaven les dones de la nostra contrada. Més recentment, en una estada a la consulta de sexologia del meu departament de salut, aprofitant el M.E.F, de la meua resident, vaig observar la mateixa fredor en algunes pacients que demanaven la interrupció de la gestació, bé es cert que no totes.

Ara s'ha desistit de reformar la llei i el govern ha patit un allau d'improperis, de traïdor en l'alça. Deixant de banda els extremismes pels dos costats (tant la teatralitat grollera de Femen, no recolzada per cap argment ben construït ni contrastat, com les diatribes apocalíptiques barrejades amb nostalgia inquisitorial per part de determinats membres de la jerarquia catòlica), no es deuria desdenyar que moltes persones de bona fe, creients o no, se senten frustrades perquè, al seu entendre, la permissivitat de la llei amb l'avort contradiu a les clares tot discurs que s'arrogue la defensa de la vida humana i de la maternitat. I tampoc no es pot oblidar que potser molts, entre els quals m'incloc, veuran frustrat, una vegada més, el desig que les conductes socials es deriven d'un procediment racional seré, honest i obert a la revisió d'unes conclusions que molt probablement no puguen aspirar a ser més que provisionals. Faig referència a la qüestió de l'avort com cruïlla on confluixen diferents punts de vista, de diferents disciplines, en la interrelació de les quals és on cal buscar les respostes als interrogants que, insistisc, seguixen oberts. Son els que Azucena Couceiro sintetitza en un article magistral (si.easp.es/eticaysalud/sites/default/files/el_embrion_humano.pdf ): la biologia, que ha d'aportar llum sobre l'embrió, que és el sustrat físic objecte de tractament ètic; l'ontologia filosòfica, de la qual es poden esperar aportacions decissives sobre el concepte de persona; les diferents tradicions ètiques, la influència passada i present de les quals no es pot vorejar i, finalment, les lleis, que hauran de donar forma a la protecció jurídica que mereix un ens que pot ser subjecte de drets.

Si abans parlava de frustració és perquè observe molt llunyà un escenari on hi haja l'honestedat necessària per avantposar la veritat sobre els interesos, on la justícia vaja molt més enllà de la prescripció i execució d'un càstig i on el cinisme no impregne tots els replecs del discurs polític. La llei actual seguirà permetent la pràctica despenalitzada de l'avort. Possiblement es la menys dolenta de les possibilitats, atesa la dificultat per arribar a acords a un nivell més virtuós, més amunt d'un realisme tan implacable com poc estimulant. Però hi ha un camp on és necessari seguir treballant dur: la llei actual no només és sobre l'avort, sinò sobre la necessària educació afectiva i sexual que permeta, entre altres coses, reduir dràsticament el nombre d'avorts. La involució legal que finalment no s'ha produit no ha de fer oblidar que l'educació seguix en precari, per causes segurament nombroses i complexes, però que no poden seguir consentint-se.


Miquel Morera Llorca

Médico de Familia

lunes, 6 de octubre de 2014

Valores: comentario del artículo de Francesc Raventós

Os adjunto un artículo de un economista, Francesc Raventós, que habla de valores y me ha parecido interesante. 

Menciona los cambios socioeconómicos de esta época diciendo que nunca se había pensado que en pleno siglo XXI habría un número reducido de personas capaz de aumentar cada vez más su riqueza y privilegios (las llaman "clases extractivas") a costa del empobrecimiento de las clases medias y populares, resultando un enorme aumento de desigualdades. 

Afirma que el sistema económico actual que basa el crecimiento en un mayor consumo no es posible. 

Al final concluye que los ciudadanos debemos esforzarnos en entender lo que está pasando y replantear los valores que inspiran nuestra vida dando más importancia a los bienes inmateriales que son el verdadero enriquecimiento humano: educación, cultura, amor a la naturaleza, valorar los sentimientos, relación personal, solidaridad. Hemos de reinventar nuestras vidas e implicarnos en asuntos públicos y en la transformación de la sociedad. 

Hemos de volver a soñar, a creer en la utopía, a tener ilusión y voluntad de cambiar una sociedad que no nos gusta, pero que juntos por compleja que sea podemos convertirla en más justa y más humana, haciendo que la vida sea más bella para todos.

Al leerlo recuerdo personas como Nelson Mandela del que hace un par de días vi una película, Ghandi, Pepe Mujica el actual presidente de Uruguay, también he visto un documental en la tele donde se le entrevista a él y a su mujer y a sus opositores, Martin Luther King, la actual presidenta chilena Michele Bachelet... Estas son personas extraordinarias, capaces de vivir en condiciones penosas por seguir soñando y buscando ese mundo mejor. Gracias a ellos la humanidad ha conseguido superar muchas desigualdades pero también gracias a los que le rodeaban, sus familias, amigos y compañeros y a los que les seguían y sufrían con ellos y les daban ánimo para seguir. Gracias a todos ellos y ellas y que nasotr@s humildemente pongamos nuestro granito de arena.

Vicenta Alborch.

domingo, 31 de agosto de 2014

Reflexiones sobre el blog tras 100 entradas

Llegamos con esta a las 100 entradas en el blog en un periodo de menos de dos años.

Lo que comenzó como una propuesta casual en una reunión del grupo de bioética de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria con el objetivo de difundir la documentación de la que disponíamos y ponerla al alcance de nuestros compañeros, se ha convertido, junto con las diferentes jornadas y cursos en los que participamos, en la principal vía de comunicación de nuestras inquietudes, reflexiones y trabajos.

Viendo la evolución del número de visitas creemos que progresivamente vamos consiguiendo ese objetivo un poco más ambicioso de difundir nuestros conocimientos en bioética y poner en valor tanto la importancia de la Atención Primaria (AP) en el desarrollo de la bioética como la importancia de esta en la labor diaria de los profesionales de AP.

Hemos descubierto por el camino que mantener un blog con una frecuencia de entradas aceptable y de un mínimo de calidad , mientras se “lucha” por mantener una calidad en la atención de nuestros pacientes y una actitud ética para con ellos y nuestros compañeros en un ambiente laboral cada vez más sobrecargado de trabajo, no es fácil y queremos mostrar desde aquí nuestra admiración por aquellos que llevan años haciéndolo y difundiendo generosamente sus conocimientos en la red. Hemos comprendido también lo real que llega a ser la certera entrada de Enrique Gavilán en su ya extinto blog “El Nido del Gavilan”. Pero de momento, seguiremos luchando.

Como objetivo principal para el futuro del blog nos marcamos conseguir aumentar la participación y la interacción, ya que siempre es mucho más interesante una entrada con comentarios, en la que tanto el autor de la entrada como los lectores aprenden más de las reflexiones que se plantean que de la propia entrada, ya que estas entradas nunca pretenden ser lecciones magistrales sino fuentes de reflexión. Otro punto a desarrollar y mejorar, es el apartado “foro de debate” que pasará a llamarse “consultas” para que todos aquellos que deseen hacer alguna consulta sobre un tema concreto, cualquier duda o propuesta de tema a tratar en el blog, tengan dos vías para realizarlas, una de forma privada vía e-mail y otra de forma más pública en la citada pestaña.

Recalcar finalmente nuestros objetivos fundamentales:

  • Trabajar para difundir y fomentar actitudes éticas entre los profesionales de Atención Primaria.
  • Aportar la visión de la Atención Primaria sobre los principales dilemas éticos de nuestra profesión.



domingo, 10 de agosto de 2014

Formación Pregrado en bioética

Hace años que soy responsable de la formación en bioética de los residentes de Medicina Familiar y Comunitaria de la Unidad Docente de Castellón. Su formación esta articulada en cuatro seminarios presenciales repartidos a lo largo de los diferentes años de formación y una serie de trabajos a realizar con sus tutores en los centros de salud.

Todos los años comienzo el taller de los R1 preguntado por su nivel previo de conocimientos en bioética y no deja de sorprenderme que la respuesta continue siendo la misma a pesar del paso de los años. El porcentaje de residentes que han seguido algún tipo de curso o asignatura durante la formación pregrado es bajísimo, menor del 10% y practicamente siempre con asignaturas optativas o seminarios breves.

La información que transmiten nuestros residentes es que la bioética no forma parte de su formación, ni de forma transversal en asignaturas específicas en algún momento de la carrear ni tampoco longitudinal, integrada en las diferentes asignaturas, por lo que es dificil conseguir que en la formación postgrado se le llegue a otorgar la importancia real que tiene en nuestro quehacer diário.

En una búsqueda bibliográfica a traves de internet no se han encontrado artículos que  reflejen la situación actual de la formación en bioética en nuestras facultades y que puedan confirmar esa visión que nos ofrecen nuestros residentes, aunque si existen múltiples artículos y herramientas que ofrecen recursos e incluso programas completos para desarrollar esa formación. Merece la pena destacar dos de ellos:

  • Existe una herramienta, el Programa de Base de Estudios sobre Bioética, que es un documento elaborado por un comité de expertos constituido por la UNESCO con el objeto de aportar una estructura que sea la base para la construcción de programas de educación en bioética, especialmente en el grado académico. 
         

Programa de Base de Estudios sobre Bioética - Parte 1: Programa temático. Programa de Educación en ética. UNESCO, 2008.

Programa de Base de Estudios sobre Bioética - Parte 2: Materiales de Estudio. Programa de Educación en ética. UNESCO.



    • Aprendizaje práctico de la bioética en el pregrado: objetivos, herramientas docentes y metodología

      Azucena Couceiro Vidal
      Educación médica, ISSN 1575-1813, Vol. 15, Nº. 2, 2012, págs. 79-87

      En este atículo la autora nos ofrece una guia de tallada sobre como articular la formación en bioética en el pregrado. Divide la formación en dos niveles, bioética básica y bioética clínica, ofreciendo objetivos, material de apoyo y casos clínicos sobre los que trabajar en cada etapa.





    domingo, 27 de julio de 2014

    Principios vs valores, principios = valores, principios + valores, principios < valores. ¿Cual es el planteamiento correcto?

    Desde los inicios de la bioética, allá por mediados de los años 70, el eje fundamental sobre el que se articulaban la mayoría de los trabajos y teorías eran los cuatro principios fundamentales propuestos en el Informe Belmont

    El desarrollo de este informe se debió a que la constante aparición de códigos éticos, fundamentalmente centrados en la investigación a lo largo del siglo XX tuvo muy poco éxito en su objetivo de conseguir una conducta ética por parte de investigadores y profesionales sanitarios en general. Los continuos avances tecnológicos y sociales ocurridos durante esos años hacían que cualquier código basado en la Deontología y los deberes, quedase obsoleto a los pocos años y por tanto incapaz de alcanzar sus objetivos (véase Código de Nuremberg, Declaraciones de la Asociación Médica Mundial, etc).

    Debido a ese constante avance y al escándalo producido por el experimento Tuskegee se tomó la determinación, como ya comentábamos en el primer párrafo, de crear una comisión que emitió sus conclusiones en el Informe Belmont estableciendo unos principios básicos, aceptados por todos y que sirvieran  de base sobre la que articular de forma ética todos esos avances tecnológicos, dando lugar a la teoría principialista o al principialismo moderado de Diego Gracia.

    Ya conocemos esos cuatro principios básicos ( beneficencia, no maleficencia, justicia y autonomía) y su posterior articulación por Diego Gracia en ética de mínimos ( no maleficencia y justicia) y ética de máximos (beneficencia y autonomía), base sobre la cual se han resuelto multitud de conflictos éticos desde su propuesta.

    Esta ha sido la base de la bioética en España desde sus inicios, pero el propio Diego Gracia y muchos otros importantes autores, son cada vez más de la opinión que centrándonos únicamente en los principios nos dejamos fuera elementos muy importantes para el análisis y la resolución de problemas éticos. ¿En qué principio podemos englobar la dignidad humana, la relación médico-paciente, la familia, la confidencialidad, …? Son conceptos que tienen un valor en si mismos y por tanto deben ser tenidos en cuenta a la hora de analizar cualquier conflicto. Es por eso que en la actualidad cada vez hablamos más de valores en conflicto y menos de principios.

    El basar las decisiones en los principios y las consecuencias es idóneo para las decisiones urgentes y la toma de decisiones rápidas propias de la medicina terciaria, para los grandes casos, aquellos que habitualmente llegan a la prensa . Sin embargo, estos principios son insuficientes cuando se trata de las enfermedades crónicas y de la medicina primaria, casos en los que el objetivo no es tanto el tratamiento de problemas puntuales, sino el trabajo a medio o largo plazo. El mundo de los valores tiene aquí mayor amplitud y complejidad que en el caso de la medicina terciaria, ya que ha de tener en cuenta no sólo los de un individuo, sino los de todo un contexto social e incluso, en el caso de las enfermedades crónicas, “tiene que ver muchas veces con la asunción por parte del paciente de nuevos criterios de valor” ya que la enfermedad pasará a ser parte de su vida, con todas sus limitaciones.

    Este cambio de concepto busca una mayor “humanización” de la medicina poniendo el foco en que es lo que necesitan, en los objetivos de los diferentes agentes que intervienen en un acto sanitario y menos en que es lo más adecuado científicamente. Buscamos más la excelencia que la actuación correcta y para ello hemos de tener en cuenta que tanto el paciente como nosotros mismos somos algo más que seres vivos y que cada decisión que tomamos respecto a nuestra salud o a la de nuestros pacientes está influenciada por una serie de valores, tanto intrínsecos como extrínsecos que han de ser tenidos en cuenta en su totalidad y no “encorsetados” en cuatro principios básicos.



    domingo, 13 de julio de 2014

    "Necesitamos ética y solo tenemos autonomia"


    Llamativa frase para el título de esta entrada extraida del artículo de Azucena Couceiro resumen del libro "Confesiones de un médico" de Alfred Tauber.

    Esta es la recomendación lectora de la semana ( el artículo) y del verano (el libro)

    El libro ofrece la visión que permiten los años de profesión y reflexiones sobre la medicina actual. "Confesiones de un médico" es una obra de lectura amena que ha sido premiada por el Journal of the American Library Association y por la American Medical Writers Association. Apoyada en autores como San Agustín, Nietzsche, Wittgenstein o Levinas, sus temas abarcan la ética de la relación médico-paciente, el papel de las humanidades en la formación de los profesionales sanitarios, la autonomía del paciente, la identidad moral del médico…
    El autor, Alfred I. Tauber, es uno de los principales representantes de las humanidades médicas en Norteamérica, con su doble condición de inmunólogo y filósofo. Ejerció la medicina y ocupó cátedras de Medicina y de Filosofía en Boston University, de cuyo Center for Philosophy and History of Science fue director durante muchos años.

    El artículo es un resumen con cierto componente de crítica y análisis del interesante libro que puede ser muy interesante como punto de partida o para aquellos que no dispongan de tiempo para la lectura completa del libro. Se puede descargar aqui





    domingo, 29 de junio de 2014

    Ética y medio ambiente

    "Tras ver hace unos días la película "The East" en el cine forum que hicimos en el Grupo de Investigación en Bioética de la Universidad de valencia (GIBUV) me siento especialmente sensible al trato que damos a la naturaleza, a la falta de ética en la investigación médica, en el problema de los residuos etc. 

    He leído este artículo que os recomiendo en El País semanal. En él se menciona a otro de los pioneros en la bioética Joseph Fletcher del que os aporto información de wikipedia simplemente para situarnos. También recomienda la lectura de un manifiesto del que os adjunto el enlace.

    En fin ya que somos seres humanos pensantes practiquemos y pensemos... Esto también es bioética".

    Vicenta Alborch

    Un silencioso genocidio en marcha

    Me pregunto qué nos da tanto miedo de nuestra cercanía con los simios. Quizá nos asuste enfrentarnos a nuestra animalidad

     22 JUN 2014 -http://elpais.com/elpais/2014/06/20/eps/1403289154_727748.html



    Manifiesto sobre los simios:

    http://chesusyuste.wordpress.com/2014/06/08/manifiesto-reconozcamos-a-los-grandes-simios-como-personas-no-humanas/

     

     Biografia Joseph Fletcher


    De Wikipedia, la enciclopedia libre

    Joseph Francis Fletcher (10 de abril de 1905, Newark, Nueva Jersey - el 28 de octubre de 1991, Charlottesville, Virginia ) [ 1 ] fue un profesor estadounidense que fundó la teoría de la ética situacional en la década de 1960, y fue un pionero en el campo de la bioética . Fletcher era un académico líder involucrado en los temas de aborto , el infanticidio , la eutanasia , la eugenesia y la clonación . Fue ordenado como Episcopal sacerdote, que más tarde se identificó como un ateo . cita requerida ]
    Fletcher fue profesor prolífico, la enseñanza, la participación en los simposios, y completar diez libros y cientos de artículos, reseñas de libros y traducciones.
    Enseñó Ética Cristiana en Episcopal Divinity School , Cambridge, Massachusetts , y en la Harvard Divinity School 1944-1970. Fue el primer profesor de ética médica en laUniversidad de Virginia y co-fundador de la Programa de Biología y Sociedad allí. Se retiró de la enseñanza en 1977.
    En 1974, la Asociación Humanista Americana lo nombró Humanista del Año. Fue uno de los firmantes del Manifiesto Humanista . [ 2 ]
    Se desempeñó como presidente de la Sociedad de la Eutanasia de América (más tarde llamado la Sociedad para el Derecho a Morir) 1974-1976. Él era también un miembro de la Sociedad de Eugenesia Americana y la Asociación para la esterilización voluntaria .

    domingo, 15 de junio de 2014

    Grandes personajes de la bioética: Hoy conocemos a T.L. Beauchamp y J.F. Childress

    James Franklin Childress, también conocido como J. F. Childress, (n. 4 de octubre de 1940) es un filósofo y teólogo estadounidense, que se ha ocupado principalmente de la ética, en especial de la bioética médica. Es profesor de ética en la cátedra John Allen Hollingsworth del Departamento de Estudios Religiosos en la Universidad de Virginia. Además, es profesor de Educación Médica en dicha universidad, donde también dirige el Instituto de Ética Práctica.

    En su país, fue vicepresidente del Operativo por el Transplante de Órganos, miembro del directorio de la Red Unida en pro del Uso Compartido de Órganos (UNOS), del Comité de ética de UNOS, del Comité de asesoramiento sobre el ADN recombinante, del Subcomité de terapia génica humana, del Comité consultivo de Bioética Médica y de varios consejos de monitoreo de seguridad y datos para los National Institutes of Health. Entre 1996 y 2001, se desempeñó en la Comisión Nacional Asesora de Bioética , designado por la Presidencia de los Estados Unidos. Es miembro de Hastings Center, una institución independiente de investigación de bioética.

    Entre sus obras encontramos: Principles of Biomedical Ethics, 6th ed., Oxford: Oxford Univ. Pr. 2009 (with Tom L. Beauchamp); Practical reasoning in bioethics, Bloomington: Indiana Univ. Pr. 1997;  A new dictionary of Christian ethics, London: SCM Press 1986 (co-edited with John Macquarrie).; Who should decide? Paternalism in health care, New York: Oxford Univ. Pr. 1982;  Moral responsibility in conflicts. Essays on nonviolence, war, and conscience, Baton Rouge: Louisiana State Univ. Pr. 1982; Priorities in biomedical ethics, Philadelphia: Westminster Pr. 1981; Civil disobedience and political obligation. A study in Christian social ethics, New Haven: Yale Univ. Pr. 1971.


    Tom L. Beauchamp (n. Austin, 1939) es un filósofo estadounidense especializado en la filosofía moral, la bioética y la ética animal. Es profesor de Filosofía en la Universidad de Georgetown, y es el Investigador Principal en el Instituto de Ética de la Universidad Kennedy.

    Beauchamp es el autor o co-autor de varios libros sobre la ética y la filosofía de David Hume, incluyendo Hume y el problema de la causalidad (1981, con Alexander Rosenberg), la ya citada Principios de la ética biomédica (1985, con James F. Childress) , y El uso humano de los animales (1998, con Barbara F. Orlans et al). Es co-editor con R.G. Frey, de El Manual de Oxford de Ética Animal (2011). También el co-editor de las obras completas de Hume, La edición crítica de las obras de David Hume (1999), publicado por Oxford University Press.
    En el ambito de la bioética cobran importancia ambos autores por la publicación conjunta en 1979 de su libro Principles of Biomedical Ethics (Principios de ética biomédica) , que da inicio a la corriente del Principialismo, de amplia difusión en la Bioética, sobre todo de tipo anglosajón.

    El término Principialismo procede del inglés (principlism), y fue utilizado por primera vez en un artículo crítico, que obtuvo gran repercusión y que denominaba así  de forma despectiva al modelo de principios de Beauchamp y Childress: A Critique of Principlism. Con el tiempo ha llegado a ser el modo habitual de referirse a aquellas teorías que se estructuran alrededor de una pluralidad de principios de obligación no absolutos.

    Los mismos Beauchamp y Childress no tienen dificultad en utilizar este término, para el conjunto de sus cuatro principios:
    1. No maleficencia
    2. Beneficencia
    3. Autonomía
    4. Justicia
    como base para resolver los dilemas éticos que en el campo de la Bioética clínica se plantean.

    El principal antecedente de esta corriente es el trabajo de la National Commission for the Protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioral Research de EEUU, de la que ambos autores eran miembros, que comienza su trabajo en  1974 y culmina con la publicación del Informe Belmont (el 18 de abril de 1979). Este Informe abordaba las cuestiones éticas que debían tenerse en cuenta al investigar con seres humanos. Dicho documento contempla tres principios: el de Respeto por las personas, el de Beneficencia y el de Justicia, que son recogidos por Beauchamp y Childress como base de su planteamiento bioético.

    Como principales críticas a esta corriente siempre se le han achacado la falta de fundamentación filosófica y la no jerarquización de los citados principios, ya que otorga a todos la misma importancia y eso dificulta la resolución de algunos conflictos, problema que como ya vimos en entradas anteriores intentó solventar  Diego Gracia con su Principialismo moderado y la jerarquización de los principios.

    sábado, 7 de junio de 2014

    La ilusión de los jovenes

    Esta semana han llegado los nuevos residentes de familia al centro de salud.

    Hemos tenido “suerte”, son residentes jóvenes, recién salidos de la facultad y convencidos de las bondades de Atención Primaria, especialidad que han escogido y no se han encontrado,  esperanzados de descubrir en nuestro centro de salud una medicina basada en las personas, en cuidar de la población, libre de influencias “nocivas” como pueden llegar a ser las de los laboratorios farmaceúticos, sin intervencionismo excesivo de las administraciones, con médicos centrados en diagnosticar con la anamnesis y la exploración, en curar con la palabra y la educación sanitaria.

    ¿Conseguiremos que no pierdan ese idealismo? ¿Fracasaremos una vez más? ¿Serán el nuevo e ilusionante futuro que todos queremos para esta especialidad o tras cuatro años serán una nueva promoción de médicos jóvenes muy bien formados técnicamente y no tan bien humanamente, con escaso futuro y ninguna ilusión por cambiar la situación actual de la especialidad?

    ¿Que es lo que han encontrado de momento?. Consultas sobrecargadas y excesivamente burocratizadas debido a un mal sistema de control de IT, unos algoritmos de tratamiento ineficaces, etc. Escasa, por no decir nula, actividad comunitaria. Y para rematar la primera impresión, charla patrocinada de laboratorio en la que se contaban maravillas de un nuevo antidepresivo.

    ¿Seremos capaces de reacionar y cambiar nuestra actitud de una vez por todas usando la motivación de estos jóvenes? ¿Podemos conseguir volver a aquellos años 80 de enamorados de la Medicina Familiar y Comunitaria en los que la especialidad era algo opcional y que solo accedían a ella aquellos que estaban convencidos de sus bondades aun a riesgo de ser llamados “locos”?

    AÚN ESTAMOS A TIEMPO

    martes, 20 de mayo de 2014

    Nueva herramienta on-line del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona

    Interesante iniciativa del Obserbvatorio de Bioética y Derecho de la Univerdad de Barcelona para intentar ayudarnos a todos un poco a resolver las dudas que nos asaltan cada día.

    Es una plataforma on-line en la que intentan aportar respuestas de manera genérica a las dudas más habituales en los temas más controvertidos , apoyadas todas ellas en los documentos elaborados por el centro.

    Los temas tratados inicialmente son tres: reproducción humana asistida e investigación; adolescencia, salud sexual y reproducción y voluntades anticipadas

    Podeis consultar la página en esta dirección:   http://www.libertadparadecidir.es/

    jueves, 8 de mayo de 2014

    EL RETO DEL DOBLE PAPEL: MÉDICO-FAMILIAR ¿IMPOSIBLE, DIFÍCIL O UN ACTO DE AMOR?






    Todos sabemos que tratar a un paciente al que se le diagnostica un cáncer solo susceptible de tratamiento paliativo es un reto para cualquier médico, pero…  ¿que ocurre cuando además de ser el médico que se ha de ocupar de los cuidados del paciente somos uno de los familiares más allegados (padre, hermano, etc.)?¿Se puede hacer o por el contrario debemos evitarlo a toda costa por el bien del enfermo?

    Seguro que las opiniones pueden ser muy variadas y que la recomendación general ha de ser evitarlo en la medida de lo posible, ya que es muy difícil mantener la objetividad y pueden aparecer múltiples problemas tanto por parte del enfermo (ocultaciones de algunos síntomas o inquietudes por no querer angustiar al familiar y que sí plantearía en caso de ser otro el médico responsable), como por parte de la familia (dudas sobre si las decisiones tomadas han sido las correctas y que pueden deteriorar las relaciones futuras) o por parte del propio familiar-médico (inseguridades, ansiedad, aumento de la probabilidad de duelo patológico por dudas futuras sobre algunas decisiones tomadas durante el proceso)

    Es por tanto seguro que los retos que se plantean en estas situaciones son múltiples y cada vez más complicados a medida que la enfermedad avanza, pero si finalmente se toma la decisión de asumir el control médico del proceso nos encontraremos ante tres tipos de retos fundamentalmente.

    En primer lugar en muchas ocasiones es difícil hacer el diagnóstico, ya que tenemos tendencia a quitar importancia a síntomas o tratarlos en familiares sin una adecuada exploración por ser consultas informales, expresadas de forma banal en reuniones o visitas familiares, lo que puede dar lugar a retrasos diagnósticos. Por otro lado una vez establecida la sospecha, es cierto que contamos con la ventaja de conocer y disponer de algunos “atajos” que nos permiten acelerar el proceso diagnóstico y de inicio del tratamiento.

    En segundo lugar se plantea el reto de hasta donde continuar con el tratamiento “curativo-paliativo”, ya que carecemos de la visión objetiva que habitualmente intentamos aportar a enfermos y familiares sobre la situación real de la enfermedad y sus posibles tratamientos, haciendo que en algunas ocasiones nos acerquemos peligrosamente al encarnizamiento terapéutico por conocer incluso tratamientos experimentales que puedan aportar una mínima esperanza a la que aferrarse o a la abstención terapéutica  prematura, ya que conocemos con más exactitud el infausto pronostico y podemos tender a desesperar antes que un familiar “normal”. Todos conocemos casos o hemos oído hablar de ellos, de médicos que al conocer el diagnóstico de cáncer terminal o enfermedad degenerativa han optado por el suicidio ante el temor del futuro que les esperaba.

     Y en tercer lugar y como reto más difícil nos encontramos con los momentos finales, llenos de emotividad para todos y en los que hemos de tomar decisiones como en que momento realizar una sedación paliativa. Es siempre complicado juzgar el momento oportuno para iniciar este tipo de tratamientos, pero más aún cuando hay una implicación personal importante, ya que parece que seamos los responsables del fallecimiento, de anticipar un final que nunca querríamos que llegase y por tanto hay una tendencia a retrasar la administración de la medicación corriendo el riesgo de llegar tarde.

    Por todo esto, el tratar a un familiar durante un proceso como este es una mezcla de amor al enfermo, responsabilidad ante el resto de familiares no sanitarios y exámenes continuos de conciencia (y muchas noches de insomnio) para nosotros  en nuestro doble papel que en ocasiones puede ser difícil de sobrellevar.

    Es importante al inicio de la enfermedad plantearse, con un examen sincero de conciencia, si vamos a ser capaces de sobrellevar estas responsabilidades antes de asumir el proceso, para intentar buscar soluciones alternativas con algún compañero en caso de no considerarnos capacitados y es importante ir re-examinando la situación a lo largo del proceso, para ver si en alguno de los puntos importantes (enfermo, familia y  nosotros mismos) esta apareciendo algún problema o fisura que pueda complicar los momentos finales.

    Y en esos momentos finales hay que intentar buscar apoyos que nos ayuden a ver que esto se acaba. Muchas veces es el propio enfermo quien nos lo hace ver (“ha llegado el final”, “ya no merece la pena seguir”, “estoy agotado”) y solo es necesario escucharle de forma sincera sin imponer nuestro criterio. Una vez tomada la decisión de sedar al enfermo, plantearla al resto de la familia explicando como será el proceso para que todos se puedan despedir de forma adecuada y continuar adelante, sabiendo que es la enfermedad la que nos obliga a tomar esa decisión y que, aunque en esos momentos ya no sea capaz de expresarlo, estaremos proporcionando al enfermo todo nuestro amor y conocimientos para superar este último trance de la forma más digna y humana posible.

    Estas reflexiones no pretenden ser un tratado de cuidados paliativos, de los cuales existen muchos y de gran calidad, ni tampoco es el formato adecuado para un estudio en profundidad de estas situaciones y todas sus implicaciones éticas, sino sencillamente el  reflejo de una experiencia personal en la que sí se asumió el reto, muy difícil de vivir, pero muy enriquecedora desde múltiples puntos de vista y que espero que pueda aportar algo a aquellos que tengan la mala suerte en el futuro de encontrarse con una situación similar.



    Gracias “Yayo”




    domingo, 27 de abril de 2014

    UN ABANICO DE POSIBILIDADES: Resumen de unas jornadas de cuidados paliativos



     I Jornada Departamental De Cuidados Paliativos celebrada en el Hospital La Plana, Vila-Real, el día 10 de abril del 2014


      La mañana del día 10 de abril, tuve la oportunidad de acudir a unas jornadas, que  transmitieron la necesidad de una atención integral del paciente paliativo. Fue un repaso, entre ponencias y talleres, entre lo teórico y lo práctico, del trabajo multidisciplinar de los profesionales, desde atención  primaria, pasando por el servicio de domiciliaria hasta los cuidados  hospitalarios.

    Una de las charlas fue impartida por nuestro compañero, Jesús García, que habló de “Los cuidados paliativos desde Atención Primaria”. Jesús se refirió a historias de personas,  no a historias de pacientes. Comentó la labor que se lleva acabo desde atención  primaria; la importancia de conocer al paciente; del trabajo del médico como enlace entre la familia y el hospital, de la necesidad de la  continuidad de los cuidados hasta el duelo, en resumen, del compromiso de proporcionar una muerte digna. Matizó, las limitaciones que nos encontramos al trabajar día a día desde la consulta y planteó un listado posibles mejoras; poniendo punto y final a su presentación, con un toque de humanización al leer el artículo de “No me rehuyáis la mirada” de África Sendino.

    Al igual que nuestro compañero, en el resto de charlas,  los ponentes ofrecieron su punto de vista, del trabajo que ejercen desde el hospital, en el servicio de urgencias, en la  planta o en  domiciliaria, mostrando sus inquietudes, y su visión, en relación con el tema de paliativos.

     Fue una mañana que aportó un acúmulo de reflexiones que unas veces ya estaban expuestas en las charlas y los talleres, y en otras quedaban implícitas a merced del carácter del profesional.

    Entre las reflexiones que se expresaron, mencionar: la necesidad de mejorar la comunicación interprofesional, ahondando en mejorar la relación entre médico-médico, médico-hospital, hospital-hospital,…, etc, en fin, un compendio de vínculos, con un mismo objetivo que es el paciente paliativo. También, meditar sobre “cuidar” como propósito en nuestro trabajo, más que, “curar”, que a veces tanto se nos resiste al profesional. Y, al hablar de cuidar, recordar, el artículo que escribió,  Francesc Torralba: “Los constructos éticos del cuidar”. Un artículo que describe las cinco  “c” del cuidar: la compasión, la competencia, la  confidencialidad, la confianza, y la conciencia, unas cualidades necesarias en nuestro trabajo, pero difíciles de llevar a cabo.



    viernes, 18 de abril de 2014

    Reformas sanitarias y exclusión social

    En la prensa siguen apareciendo noticias sobre las consecuencias de las últimas reformas sanitarias y la exclusión asistencial de los inmigrantes en situación irregular. Desde el punto de vista de la ética me parece injusto que paguen las consecuencias de la crisis los más vulnerables. La equidad consiste en dar más al que más lo necesita. Los inmigrantes están lejos de sus familias, con escasos recursos tanto económicos como de protección social... Tienen barreras idiomáticas y culturales que dificultan su integración. Si además de todo esto los apartamos del sistema público de salud ¿que les queda?

    Nos hacemos eco de dos de esas noticias, la primera publicada en el diario Levante y la segunda en El País:

    Los recortes en Sanidad causan 429 casos de exclusión asistencial en un año.Médicos del Mundo denuncia que 37 menores de edad no fueron atendidos en centros públicos

     

     


    Vicenta Alborch


    miércoles, 2 de abril de 2014

    Humanización



    A PROPÓSITO DE LA CONFERENCIA MAGISTRAL DEL VI CONGRESO NACIONAL ATENCIÓN SANITARIA AL PACIENTE CRÓNICO CELEBRADO EN SEVILLA, 27-29  DE MARZO DE 2014,  Actividad compartida con la I Conferencia Nacional de Pacientes Activos.

     Conversaciones sobre las emociones en la relación médico-paciente

    “ José Antonio Cuello es un médico especialista en Medicina Interna
      del Complejo Hospitalario Virgen del Rocío (Sevilla), con una larga trayectoria profesional
     dedicada a la protección y defensa de uno los derechos humanos
     más importante, el derecho a la salud. Se trata de un diálogo abierto
     con un profesional que se jubiló en 2014 y que en su largo recorrido ha
     destacado por la búsqueda de la humanización en las relaciones con
     los pacientes y con sus compañeros. Un profesional que ha tenido el
     don de la palabra y la empatía como algo consustancial a su carácter,
     generando en su práctica cotidiana un espacio lleno de emoción.
     Con esta mesa pretendemos abordar una dimensión fundamental que
     transciende a las ponencias habituales centradas en la gestión del
     conocimiento, se trata de una conversación, sobre la gestión de las
     emociones, dirigida por la periodista Milagros Pérez Oliva  (Redactora Jefa de “El País”)
    , especialista  en temas biomédicos, destacada por su actividad en el ámbito de la
     deontología, tanto en el periodismo como en el campo de la salud.”

    El Dr. Cuello fué capaz de llevamos desde  ese limbo,  en el que dice se encuentra desde que lo jubilaron, a reflexionar una vez más sobre la relación medico paciente humanista vs tecnológica. En un congreso de gestión  de enfermos crónicos complejos y pluripatológicos, en el que uno pudiera olvidarse de los valores del paciente y centrarse en la telemedicina y otras líneas de actuación, va y  llega este SEÑOR y  nos recuerda a profesionales y pacientes de dónde venimos y lo que no debemos perder, va y me recuerda que ante todo soy médico en continua relación humana.

    Otras cosas de este congreso: la participación de pacientes, microrelatos, poesía,  videos y fotos que permiten poner cara y voz a todos los implicados de forma directa o indirecta en el abordaje del paciente crónico……MUY INTERESANTE!!!.

    Todo ello me ha llevado a preguntarme sobre la HUMANIZACION…….¿qué es?

     http://www.definicionabc.com/wp-content/uploads/humanizaci%C3%B3n.jpg



    quizá no solo estemos hablando  del fenómeno mediante el cual un objeto inanimado, un animal o incluso una persona adquiere determinados rasgos que son considerados humanos y que no poseía antes  cuando hablamos de humanización ….sino de algo más,  ¿no os parece?

    Os dejo un extracto de una entrevista a una educadora de niños con problemas: “LA HUMANIZACIÓN DE LA MEDICINA EN ARGENTINA (2012)

     DA: Hoy hablabas de humanizar la medicina, ¿qué crees que hace falta para que esto efectivamente ocurra desde las áreas relacionadas con la salud?
    PK: Faltan muchas cosas. En principio cambiar la formación de los médicos hacia una mirada más humanística. Siempre la medicina se dedicó a atender las patologías, por lo que es muy difícil cambiar eso. Hay mucha gente sensible y amable que atiende no sólo a las enfermedades, sino también a las personas. Pero hay otras personas que no están preparada para trabajar en eso. Creo que debería pasar por ahí y también agregarse algunas políticas de estado, que indudablemente ayudarían. Por ejemplo, algo que parece una pavada, pero que en lo simbólico puede ser fundamental, es que la cama que cada niño deba usar lleve su nombre y no un número. El que está ahí no es sólo un número, sino una persona atravesada por sueños, por su familia y amigos. Creo que al detenerse en el otro se pueden modificar grandes cosas. Es algo mínimo y a la vez enorme, algo que no tiene que ver con un presupuesto. El cambio es mucho más profundo y filosófico”


    AMERICA PUJADES APARICIO. MÉDICO DE FAMILIA.. GRUPO DE BIOETICA. SVMFyC.